Formando parte del mítico dúo chileno Lluvia Acida, Polar ha estado vinculado a las grabaciones de campo y a la experimentación sonora, pero en su trabajo en solitario hay un largo recorrido dentro del sampling y los beats. El año 2002 lanzó su primer trabajo llamado “Sueño Blanco (En 8 Bits)”, del cual han pasado 15 años, donde sus producciones se han publicado en distintos rincones ocultos de la red. Para celebrar este lanzamiento, Polar ha acudido a un colectivo de artistas que reconocen su influencia y que se han conectado con él a través de los años, para revitalizar estas pistas y llevarlas a nuevos escenarios, pero siempre cercanos al glitch, la instrumental y el sample.

Dentro de este trabajo conviven muchas escenas, partiendo por referentes locales como son Eggglub y Flakodiablo del sello santiaguino Lunar Tapes, viejos amigos del productor magallánico, como es la gente de Barbatruco Producciones y también desde Valparaíso el beatmaker Matycez. También hay conexiones internacionales, con el colombiano Eddy Mugre, Sacredcrates desde Oslo, Noruega y el británico Hipnotic Jazz. Esto te da una clara pista de que lo que escucharás tendrá un output muy diverso y divergente, funcionando como muchos discos de remixes, para entender las tangentes y los paralelos que un artista puede tener, no solo en sus métodos de producción, si no que en sus gustos y su respeto por lo que otros artistas pueden entregar a tu visión.

Muchas texturas y atmosferas te rodearan durante la escucha, como el boom-bap sencillo del remix de Homielist a “Barrera Infinita”. Las versiones de Eddy Mugre y Eggglub entregan ritmos solidos para los amantes de las instrumentales del hip-hop más clásico, en tanto Cinturón Negro y Nihi Rhythm aportan las dosis de ruidismo y experimentación más cercanas a los proyectos paralelos de Polar. En “Austro Groove”, Ruido juega con los sonidos 8-bit y los entrelaza con ritmos procesados de batería y percusión, mientras que el italiano Bluørangee te sumerge con un bajo profundo y sintetizadores. El promedio de duración de las pistas es de un poco más de dos minutos, por lo que a pesar de su extenso tracklist es un viaje amable por un pedazo de la historia de los beats en Chile, con un trabajo de rescate y restauración con aportes de todo el mundo.

Por Buga