ENTREVISTA: LLUVIA ÁCIDA, MÚSICA Y CIENCIA EN LOS CONFINES DE CHILE.

El dúo magallánico Lluvia Ácida en colaboración con el sello capitalino Pueblo Nuevo, cierra el mes de octubre con su vigesimonoveno álbum titulado “Ciencia Sur”. En esta ocasión, Héctor Aguilar y Rafael Cheuquelaf nos presentan una obra orientada 100% a la aventura científica, navegando desde la Patagonia y la Antártica hacia nuestros oídos.

El álbum se desarrolla a través de ocho tracks de experimentación sonora, que compuestos de forma innovadora entre samples de laboratorio y síntesis, divulga la “Ciencia Antártica” en formato musical y audiovisual, todo ello elaborado en el marco del IX Congreso Latinoamericano de Ciencia Antártica desarrollado en Punta Arenas a principios de mes.

En palabras del dúo, la obra fue concebida como un viaje musical y audiovisual por los imponentes paisajes de la Patagonia y Antártica, en donde se desarrolla ciencia en condiciones extremas, buscando respuestas a preguntas trascendentales acerca del pasado, presente y futuro del planeta que habitamos. La presentación de estos temas está acompañada de imágenes proporcionadas por el Departamento de Comunicaciones y Educación del Instituto Antártico Chileno, que muestra excavaciones en Cerro Guido (comuna de Torres del Paine), estudios marinos en los canales magallánicos e imágenes de las dos últimas versiones de la Expedición Científica Antártica (ECA), estas últimas incluyendo grabaciones efectuadas con drones sobre las bases científicas chilenas en la Península Antártica y las Shetlands del Sur.

Conversamos con el dúo para conocer un poco más de su interesante trabajo, su relación con la ciencia y su actual etapa musical.

Por dada.move

Como congreso e investigación científica, ¿en qué consiste la ciencia antártica y qué labor efectúa Lluvia Ácida mediante su trabajo?

La Antártica es el continente más inhóspito del planeta y guarda aún muchos secretos. Es un territorio tan grande como Europa y los Estados Unidos juntos, pero sus mapas son menos detallados que los de la superficie de la Luna. La Antártica es lo más parecido a otro planeta en nuestro propio mundo. Y nosotros vivimos en la región habitada más cercana a ella. Por eso el tema nos es familiar y le hemos dedicado un tiempo y esfuerzo muy significativo. Hemos estado allí como dúo en tres ocasiones, tocando en dos oportunidades en la base “Eduardo Frei” (2007 y 2014, Isla Rey Jorge) y también grabando audio e imágenes. Allí conocimos una forma única de vivir y trabajar, marcada por la cooperación y la multiculturalidad. Y nuestra nueva publicación, el disco y el mediometraje “CIENCIA SUR”, fue creada especialmente para abrir el IX Congreso Latinoamericano de Ciencia Antártica en Punta Arenas. Se trató de la reunión científica más grande que se ha realizado en el país, con más de 300 asistentes provenientes de 16 países. Con una combinación de música e imágenes del archivo del Instituto Antártico Chileno, hemos querido plasmar y compartir la sensación que provoca en nosotros la aventura científica patagónica y polar, que viven paleontólogos, biólogos, glaciólogos, geólogos y otros especialistas que se aventuran en lugares realmente aislados. En esos lugares agrestes se encuentran las claves tanto del pasado como del futuro del planeta que habitamos. Nosotros nos vemos a nosotros mismos como puente entre ese mundo muy especializado y el de la mayoría de los ciudadanos, usando la música para gatillar sensaciones y sentimientos que tienen muy poco de urbanos. Esa es nuestra contribución tanto a la música electrónica como a la divulgación científica.

Desde expediciones antárticas a musicalizar documentaciones audiovisuales, ¿cómo se ha desarrollado esa estrecha relación entre la música, el campo científico y audiovisual?

Siempre ha existido en nosotros una mirada científica, usando a la música electrónica como principal herramienta. Este es un género en que la indagación es fundamental, porque la búsqueda de timbres y ritmos es parte de su misma naturaleza. Para nosotros se trata de usar la tecnología que tenemos disponible para plasmar ideas. Y en ese sentido tratamos de no quedarnos siempre restringidos a los mismos recursos técnicos y estilísticos. Por ejemplo, para “CIENCIA SUR” hicimos cosas como ir a un laboratorio a samplear sus máquinas mediante micrófonos de contacto y de inducción electrómagnética. O transformar mediante softwares imágenes de fósiles o gráficos sobre el cambio climático en sonidos. Completamos la propuesta con el uso de registros en video, que en este caso es material captado en expediciones científicas en la Sierra Baguales, en los canales patagónicos y en la Antártica. Así tenemos una obra integral, musical y audiovisual a la vez, que no busca dar una larga explicación sobre que se investiga en esos lugares, sino más bien dar cuenta del esfuerzo logístico y humano que estas tareas involucran. En resumen, acercar un contenido lógico al espectador mediante la emoción, como solo el arte puede hacerlo.

En su libro recopilatorio “Termocrónicas 1995-2015”, a través del escritor Jorge Baradit se les introduce como una institución más que un grupo musical, una voz que clama desde los desiertos blancos, ¿cómo se define su actual trabajo en comparación con los primeros años de carrera artística?

A lo largo de 23 años, LLUVIA ÁCIDA ha tenido una evolución singular como proyecto artístico. Partimos como un dúo que imitaba la música que le interesaba, que era básicamente la electrónica industrial europea. Conforme fueron pasando los años nos fuimos introduciendo cada vez más en sonidos y temáticas que tenían que ver con nuestro entorno patagónico, como su actividad industrial, historia obrera y pueblos originarios. Y progresivamente nos hemos alejado del formato canción (con voz y letra) para privilegiar la composición instrumental y darle mayor relevancia al soporte audiovisual, al punto de que el formato “disco” es para nosotros un componente más de algo mayor. Obviamente eso también nos ha alejado de los circuitos más comerciales, pero a estas alturas nosotros tenemos una forma de hacer las cosas que nos define y a la que nunca hemos renunciado. Nuestro objetivo no es estar a la moda, sino el ser atemporales. Y nuestras presentaciones lo reflejan, pues no buscan deslumbrar o shockear, sino el transportar al espectador a lugares muy distintos a su entorno habitual. Al final de todo, quedarán nuestros discos, documentales y videoclips, dando vueltas en la red, como testimonios de lo que hicimos y que otros podrán apreciar como reflejos de esta época y lugar. En nuestro caso, la Patagonia de principios del siglo XXI.

Si bien su música es precursora de la sonoridad electrónica en Magallanes, como dúo han abrazado mucho más que eso, siendo parte del dinamismo social que ha caracterizado la entereza de sus habitantes, ¿cuál ha sido el principal aprendizaje logrado de ese activismo?

LLUVIA ÁCIDA no es solo una banda, ha sido nuestro testimonio de vida y una propuesta de como llevar a cabo un proyecto creativo, haciendo un trabajo territorial y siendo parte de la historia del lugar que amamos. Incluso de sus capítulos más agitados, como cuando en el Paro contra el Alza del Gas (2011) nos subimos arriba de la rampa de un camión a tocar para la gente que bloqueó la entrada a Punta Arenas. Hemos recorrido Magallanes de todas las formas que hemos podido y hemos salido de este lugar no para intentar integrarnos a ninguna escena, sino para compartir quienes somos y de donde venimos. Y en el camino hemos conocido y compartido con mucha gente, lo que se ha materializado en grabaciones en conjunto, colaboraciones, participaciones en distintos eventos dentro y fuera de Chile y musicalizaciones para películas. Lo principal que hemos aprendido es a perseverar y a no esperar resultados inmediatos, sino a disfrutar de todo lo que la música brinda. No nos referimos a nada glamoroso, sino a los pocos viajes que hacemos (si fueran rutinarios no los disfrutaríamos) y a las amistades que hemos entablado y mantenido en el tiempo.

Hoy poseen la experiencia de un largo recorrido, un gran catálogo de discos, registros de prospección y numerosas indagaciones temáticas, ¿cómo ha sido trabajar en un entorno tan transversal? ¿qué queda por descubrir y cuáles serán sus siguientes pasos?

LLUVIA ÁCIDA no podría haber surgido como lo ha hecho en un lugar distinto a Magallanes. El vivir lejos del centro de Chile y del resto del mundo usualmente es asumido como una desventaja, pero para nosotros ha sido una fuente abundante de aventuras, viajes y búsquedas. Nos ha dado un sello distintivo, que lo sentimos cada vez más valorado. Hemos profundizado en nuestro entorno y hemos compartido los resultados con todos los que han sentido la suficiente curiosidad para apreciarlos. Nosotros nunca sabemos que haremos a continuación y no hacemos planes a largo plazo. Eso es justamente lo que nos ha mantenido en movimiento. Incluso abordando un tema que hemos tocado varias veces, como lo es la Antártica, siempre buscamos un ángulo o punto de visto nuevo. Así que realmente no podemos contestar esa última pregunta, porque creemos que tratar de predecir tu propio futuro es, de alguna manera, renunciar a vivirlo.

Agradeciendo su participación en este espacio, ¿cuál es el cronograma para la difusión de “Ciencia Sur” en Magallanes y el resto del país?

Por el momento la única presentación programada para “CIENCIA SUR”, tras su publicación por PUEBLO NUEVO Netlabel, será el próximo 06 de Noviembre, con ocasión de la Gala del Día de la Antártica Chilena, que se realizará en el Teatro Municipal “José Bohr” de Punta Arenas. Más adelante esperamos presentar esta producción en Santiago y otras regiones. Y ojalá, más adelante fuera del país. Creemos que tiene todo el potencial para ser mostrado dentro y fuera de nuestras fronteras. Muchas gracias por la oportunidad de hablar de estos temas!