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  • Daniel Klauser

Entrevista junto a Enrique Rodriguez & The Negra Chiway Band (Soul Jazz Records)



Enrique Rodríguez Pino es un joven y ecléctico compositor y productor santiaguino que lleva produciendo trabajos de media y larga duración desde los 17 años. Sus inicios musicales se remontan a la batería, y luego adentrándose en los teclados y la producción musical generó sus primeros trabajos electrónicos, los que destacan por su fuerte carga melódica. 

Luego de publicar estos trabajos bajo los alias -Salcat- y -Don Manglares- en distintos sellos capitalinos, su pasión por los instrumentos acústicos, el jazz e influencias de música afroamericana, lo llevaron a producir y estrenar en 2017 "Lo que es" un suave disco instrumental estrenado con el sello estadounidense Extra Lovely Records en cassette y digital, reeditado en vinilo en 2018 y en 2019 editado en CD bajo el sello nipón Astrollage para su exclusiva distribución en el país del sol naciente por DiskUnionJazz.

En 2018 comienza sus estudios formales en composición en el instituto de música de la universidad católica, donde profundiza en la escritura y teoría musical y conoce a músicos que colaborarán en su reciente entrega lanzada con el sello londinense Soul Jazz Records: "Fase Liminal", un Long play autoproducido que mezclando extáticos cánticos con sonoridades de free jazz, dub y más, instaura un profundo y sugestivo aura ritualístico. Actualmente se encuentra trabajando en nuevas composiciones y arreglos de trabajos anteriores para su nuevo proyecto, un ensamble electroacústico que busca abarcar y fusionar géneros como World music, jazz, rock y diversos géneros de música electrónica, con instrumentos de tradición docta junto con instrumentos eléctricos y electrónicos.





"La idea de vivir experiencias extáticas a través de músicas muchas veces lejanas culturalmente, recolectar elementos de ellas y abrirse a sus influjos sin enjuiciar los resultados".

Sabemos que eres un compositor docto con estudios en la Universidad Católica, pero tu música es un paseo por muchas raíces folclóricas desde lo Africano hasta lo Latinoamericano y muchas de estas raíces nacen desde el desconocimiento de teorías, es más bien música visceral y orgánica. Para ti ¿que crees más valioso en la música? el estudio docto, lo autodidáctico, o una mezcla entre el conocimiento y la ignorancia? ignorancia no desde el punto de vista negativo de la palabra sino desde el desconocimiento de las teorías occidentales.

- Si bien mis estudios formales me han dado una buena comprensión del oficio musical, no soy muy amigo de la academia, eso es solo una parte del quehacer composicional/creativo. Como compositor no importa cuánto sepas de teoría o qué tan hábil seas en un instrumento si no eres capaz de poner esas habilidades al servicio de tu propia creatividad. Y para lograr eso es necesario ser muy sensible e intuitivo, cosas que no  aprenderás en ninguna institución. En ese sentido sí creo que la búsqueda personal, autodidacta o con alguna guía personalizada toma una importancia crucial. Tu lo dijiste muy bien, esas raíces folclóricas presentes en mi música son viscerales, son fruto de un esfuerzo no consciente, por eso hablo de intuición, percibir y entender sin mediación de la razón.

¿cómo nace el atreverse a mezclar sonoridades del Free Jazz y el Dub en tu música?  -Bueno, desde hace tiempo que me interesa el jazz espiritual y fusión. Ahí conecté con esa inquieta beta libertaria del jazz, en la que parte del lenguaje del jazz sirve como cimiento sobre el que se puede construir todo tipo de sonoridades disímiles. ¡Eso me atrajo mucho! La idea de vivir experiencias extáticas a través de músicas muchas veces lejanas culturalmente, recolectar elementos de ellas y abrirse a sus influjos sin enjuiciar los resultados. En ese ejercicio surgieron búsquedas improvisatorias que generaron sonoridades -free-, las que transmiten una energía potentísima que se asoma en más de un track del disco. Así que creo que no fue un atrevimiento consciente, sino el resultado de este estado de curiosidad y apertura. Y bueno... pasa un poco lo mismo con todas las influencias, incluyendo el dub. Pero ahí es más puntual, en el track "No quiero seguir así" específicamente. Comenzó como una colectiva improvisación downtempo, pero después con una segunda pista de batería y refuerzo en los vientos viró hacia un estilo cercano al reggae-dub instrumental.




"Esas raíces folclóricas presentes en mi música son viscerales, son fruto de un esfuerzo no consciente, por eso hablo de intuición, percibir y entender sin mediación de la razón".

Bajo el brazo traes otras publicaciones, incluyendo sellos chilenos como ISLA y Regional ¿como ves actualmente la escena chilena?

-La verdad se le ve bastante fresca... jaja. No, en serio. Creo que hoy la escena es más rica y diversa de lo que ha sido jamás, y no deja de expandirse. Cada día aparecen nuevos proyectos, sean colectivos, bandas, revistas, gestores, solistas, productorxs, lo que sea. Hay un superávit musical, lo que por un lado es refrescante y por otro abrumador y enceguecedor, al estar todo ese contenido tan a la mano. La parte triste es ver cómo muchxs nos laceramos intentando arreglárnoslas como podemos y solo un puñado lo logran... Y no es de extrañar por la competitividad voraz del medio, la falta de instancias, y el poco apoyo e interés mutuo y popular, especialmente en estos tiempos.

Eres la persona más joven y el primer chileno en publicar por el sello Soul Jazz Records ¿como llegaste a ellos? Cuéntanos un poco sobre el proceso de este disco.

-Hace un buen tiempo que sé de ellos porque uno de mis hermanos mayores tiene una colección de vinilos en la que siempre han estado presentes un par de discos Soul Jazz de la serie Studio One. En ese entonces cuando vivíamos juntos muchas veces sonaban en la terraza de la casa en los almuerzos, asados o baciles. En especial siempre me encantó The keyboard king at Studio One de Jackie Mittoo. Entonces, años después, cuando terminé de producir el disco, pensando en sellos con los que hablar, se me ocurrió la locura de contactarlos... Para mi sorpresa terminamos conversando la posibilidad de publicar un Lp y resuelto ya el tracklist llegamos a un acuerdo. Es emocionante pensar que hoy soy parte del catálogo del sello que publicó esos discos que escuché tantas veces. Y, aunque afiliarse con un sello ya no es indispensable en ningún sentido, ¡hay algo excitante en todo ese proceso!

En la actual pandemia cómo enfrentas tu posición como compositor y artista, ha sido difícil vivir de la música en este proceso mundial?

- Desde donde estoy parado este tiempo se ha visto como una agonía en verdad. Para mi ha sido muy deprimente todo esto, y eso afecta mucho la disposición que uno adopta como creador. En ese sentido ha sido muy difícil mantenerse activo, persistir y continuar proyectos, y generar propuestas nuevas. Y creo que muchxs estarán de acuerdo en que ha sido un K.O que relegó a un tercer plano a este rubro que siempre ha estado en el segundo. Así que sí ha sido muy complejo, pero aun así, en esa angustiosa complejidad, la música ha sido un escape, un salvavidas que siempre estará allí para quienes de verdad la dejan entrar en sus vidas.

Para finalizar cuéntanos tus planes venideros. Muchas gracias!!


- Hay varias nuevas composiciones en las que estoy trabajando, es música muy diversa y la mayoría son de un estilo bien distinto al de Fase Liminal. Así que es posible que el próximo año se materialice un nuevo disco. A parte de eso, también tengo una deuda con las presentaciones en vivo... La mayor parte de mi quehacer ha sido trabajo en el estudio, y estos meses me han recordado lo necesario que es salir y vivir la música en conjunto, compartirla en el presente. Así que espero que la agenda cultural continúe con su reapertura y podamos reencontrarnos y disfrutar más de todo lo que la música puede entregarnos. 

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